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martes, 18 de noviembre de 2008

CAMINOS ABIERTOS Y ACCIÓN COLECTIVA - 1 de 7‏

FICHA #17 / 17 de noviembre de 2008
CAMINOS ABIERTOS
Y ACCIÓN COLECTIVA
PROPUESTAS Y ESQUEMAS DE INTERPRETACIÓN
PARA LA CONSTRUCCIÓN POLÍTICA
Parte 1 de 7


1. Mapas para la acción
El desafío es conceptualizar la acción y elaborar matrices interpretativas para las distintas coyunturas, de tal manera que la acción se vuelva más rica y más fructíferos sus recorridos. Y que las coyunturas puedan entenderse con talante de proyecto, al tiempo que cargadas de historia. Se trata de búsquedas, tanto a nivel retórico como conceptual. Venimos haciendo esto acompañando a diferentes grupos y movimientos en todo el país. Se trata de explorar con qué palabras expresar las tareas y los desafíos existentes. Y, sobre todo, ajustar las distinciones y categorías con las que es posible pensar cada momento.

En muchos casos encontramos que los “mapas” con que la acción política y social se orienta, no sólo no atienden al terreno y los caminos que se abren, sino que se muestran desfasados de los “viajes”, de los trayectos de acción y estrategias que es posible, necesario o deseable hacer.

En ese impulso se insertan estas reflexiones que, como todo, tienen su propia historia, su propio camino. El diagrama que sigue pretende aportar una visualización sintética y dinámica, que a su vez planteamos como propuesta ordenadora para comprender la construcción social y política en esta etapa.




2. Búsquedas abiertas y desvíos necesarios para reen(con)trar la dinámica de la política (I)

En un primer momento la necesidad de estas búsquedas se impuso por el rechazo a un conjunto de tópicos, metáforas ordenadoras y esquemas que no resultaban adecuados para la intervención social y la acción política.

El esquema más simple y que impregna mucho el sentido común es aquel que simplemente opone Estado a sociedad civil, también expresado según un conjunto de versiones diferentes, con matices, pero que responden a la misma cuestión. En él se codificaron diversos procesos de despolitización, de constricción de la acción y de rediseño de la identidad y la ideología de los sujetos implicados, en particular de las organizaciones sociales y de los actores del campo popular. El problema no reside sólo en el esquema que OPONE Estado - sociedad civil, sino a todo lo que sobre éste era y es posible montar, es decir las conclusiones que se sacan cuando el esquema de base es ese.

Por otra parte, suele aparecer la afirmación de que la “sociedad civil” no debe concebir en el Estado una dinámica “en espejo”, sino la de su opuesto; la de aquello que la “obstaculiza” o –más directa y crudamente– su enemigo. Una topología básica de lo social que elimina lo “societal”(1) y que refuerza y recrea una valoración particular respecto de lo que se puede hacer, dónde y por qué. No sólo en relación a los actores, sino especialmente respecto de los conflictos que permite identificar y los que oculta o pone al margen.



Otro esquema y otras metáforas que se suelen utilizar y están ampliamente diseminadas, son aquellas que hablan del “tercer sector”. Suponen una serie de derivaciones respecto a dónde están las organizaciones sociales; dónde se puede actuar; cuál es la acción legítima y posible; dónde hacer y dónde no hacer política; desde dónde asumir –si el esquema lo permite y lo permite de manera especialmente sesgada– conflictos. Hemos encontrado diagramas muy simples compuestos por un círculo dividido en tres partes: el Estado –el primer sector–; las empresas –el segundo– y otra serían las organizaciones civiles y el mundo de lo social –el tercer sector–. Forma de pizza, sociedad donde todo “cierra”, donde a cada cual le toca una “función” o “rol”, pero donde los conflictos son de rol o de función solamente.




El refuerzo de la visión anti-estatal en el primer esquema y la propuesta edulcorada de un rol para las organizaciones sociales –eventualmente e incluso “deseablemente” aliadas del mercado, por gracia del esquema base– se conjugaron para sostener una visión que –como es notorio– se expresó bajo muchas formas en la historia de nuestro país de los últimos 15 años.

Algunos intentos –formales o informales– por superar o asumir desde una perspectiva crítica estos esquemas muchas veces persistieron en los mismos errores, significaron una recaída y en ocasiones hasta un retroceso. Terminaban hablando de sociedad civil, tratando de enhebrar ese concepto –sin lograrlo– con términos propios de otro universo o tiempos históricos; o bien terminaban hablando de “ONG’s”, de organizaciones de la comunidad, o incluso de la “comunidad organizada”. Intentos válidos, pero anulados por la persistencia del esquema de relaciones entre actores, más allá de los cambios de términos o de valoración de los mismos.

Sin duda, por detrás de estos problemas de “topología” de lo social, asoman déficits y desafíos más profundos –epocales si se quiere– de paradigma: las metáforas usadas para pensar lo social más ampliamente. Especialmente cuando se lo quiere hacer desde una perspectiva de transformación surgen las topologías del marxismo – “estructura-superestructura” y otras, con sus diferentes versiones y vulgatas– e incluso otras metáforas más profundamente hegemónicas –como aquella, platónica al fin, , desconfiada de la democracia, que concibe a la sociedad y sus ámbitos como una o varias esferas. Preguntarse, entonces, cuáles son las metáforas ordenadoras operantes es importante porque éstas marcan profundamente las posibilidades de la acción. Y el esfuerzo de inventar nuevas, abre otras posibilidades.

Con el ánimo central de reubicar la acción en los conflictos, y la dimensión política de la práctica, intentamos elaborar mapas de lo social para incorporar en la acción, aquí y ahora. Construir diagramas orientadores que permitan poner más énfasis en las dinámicas que en los lugares; que atiendan con más fuerza a las relaciones y las posibilidades; a la estrategia más que a la precisión. En todo caso, creemos que necesitamos mapas de, para, en y “fecundadores” de la acción. Un tipo de conceptualización rigurosa pero al mismo tiempo habilitante. Certera, pero en el sentido de posibilitar y tomar riesgos.

Esfuerzos en estos sentidos muchas veces se orientan a la búsqueda de un supuesto “verdadero” rol del Estado o de las organizaciones sociales; o la definición de las “verdaderas y falsas” políticas públicas, DIFERENCIÁNDOLAS de programas o de políticas llamadas “de Estado”. Si bien la tensión de buscar definiciones a partir de lo “verdadero” siempre está presente, una reflexión de este tipo, a menudo bloquea la acción y la reflexión mismas. En lugar de presentar puntos firmes donde se los necesita para “largarse”, persisten las dificultades para asumir lo dinámico y la ambigüedad. El esquema que proponemos, por el contrario, intenta reponer una mirada que permita apreciar la dinámica entre los actores y los espacios, más que sus Estados. Reconociendo, en ese conjunto de ámbitos y relaciones, las construcciones, articulaciones y estrategias de actores populares que, a su vez, en el mismo movimiento de ser reconocidas, se constituyen. Esta contingencia del sujeto –especialmente del sujeto popular– cuando se la piensa en términos políticos, requiere no sólo nuevos esquemas, sino una actitud diferente respecto al “para qué” de los esquemas.

Se trata, entonces, de apreciar las zonas ambiguas y las tendencias de transformación. No sólo percibir lo que está consolidado, sino también lo que va sucediendo; lo que se va gestando y articulando. No necesitamos esquemas para apreciar un territorio quieto, sino lo que en cada momento está en movimiento y que, por lo tanto, presenta zonas grises e INDEFINIDAS que implican decisión, acción y opción. Poder.


Nestor Borri / Fernando Larrambebere / Sebastián Prevotel - contacto@colectivociudadania.org.ar

1 Con la referencia a lo “societal” pretendemos rescatar la dinámica de la sociedad ya no como “sociedad civil” o como “lo social”, sino a través de una connotación más amplia que abarca Estado y sociedad. Se trata de una auto apropiación conflictiva del Estado como algo propio y en lo cual cada uno está implicado. Somos mediadores de ciudadanía, partes del Estado en relación a lo que gesta un vínculo con el Estado democrático. Esto hace que la ciudadanía sea democrática, colectiva e implique ser parte de la polis -la ciudadanía política-. Y también, recuperando otro sentido etimológico, que la ciudadanía implique el polemos –y no sólo la polis–, poder polemizar y deliberar.



DEJANOS TU COMENTARIO
www.mapas-ciudadania.blogspot.com
PROXIMA ENTREGA: 24/11/2008
versión completa del material en:
www.ciudadania.org.ar

fuente:www.ciudadania.org.ar

miércoles, 12 de noviembre de 2008

CIUDADANÍA CREACIÓN‏‏



11 de noviembre de 2008
Ciudadanía como creación
Conversaciones y horizontes para la acción colectiva

Audios de Valeria Rezende en Argentina
Compartimos a continuación algunos audios con palabras de la reconocida educadora popular y escritora brasileña Valeria Rezende, grabados en el marco de su aporte el Encuentro Nacional del Colectivo Ciudadanía.

http://encuentrocolectivociudadania.blogspot.com/2008/11/audios-de-valeria-rezende.html




María Valeria Rezende empezó a militar en la JEC en Brasil a los 13 años, y fue dirigente nacional del movimiento desde 1962 hasta finales de 1964.

Participó de la planificación y entrenamiento de los estudiantes para el Plan Nacional de alfabetización que era dirigido por Paulo Freire, basado en su metodología, y abortado por el golpe de militar brasileño. Es religiosa desde 1965, y desde entonces se ha ocupado casi exclusivamente de educación popular, en un sentido más amplio; primero en comunidades de la periferia de Sao Paulo y con la oposición sindical clandestina de obreros metalúrgicos. A principios de 1989 pasó tres meses en Chile estudiando y trabajando con Paulo Freire, que en aquel tiempo trabajaba en el ICIRA (reforma agraria del gobierno Frei), y acababa de escribir Pedagogía del oprimido.

En 1971 partió al exilio, trabajando en Europa, Argelia, EEUU y México. Volvió en el final de 1972 directamente al Nordeste de Brasil y trabajó en el sertão. Desde entonces, ha vivido en el Nordeste, hasta 1987 en el medio rural, haciendo sobre todo educación sindical y formación político-social de comunidades eclesiales de base. En 1981 creó el Servicio de educación popular de la Diócesis de Guarabira (SEDUIP), hoy autónomo y todavía muy activo. En 1987 la Escuela de Formación Quilombo dos Palmares (EQUIP), para dirigentes y educadores populares de los nueve estados del Nordeste brasileño.

Rezende ha escrito mucho para el medio popular en leguaje “democrático” (pedagogía, historia, sociología, economía) y también ficción (cuentos y novelas).. Su libro de Cuentos Vasto Mundo y su novela O voo da guará vermelha (editada por Alfaguara en español como “El vuelo del Ibis escarlata”) se han instalado como una referencia en la literatura del nordeste y de todo Brasil. También ha formado educadores populares y organizado seminarios de sistematización de experiencias y reflexión sobre educación popular en Cuba, Haití, Nicaragua, Honduras, México, Italia, USA, Francia, Timor, África del Sur, Canadá, Guatemala, entre otros.





PROXIMA ENTREGA: CAMINOS ABIERTOS Y ACCIÓN COLECTIVA. PROPUESTAS Y ESQUEMAS DE INTERPRETACIÓN PARA LA ACCIÓN POLÍTICA.
SITIO PRINCIPAL:
www.ciudadania.org.ar

domingo, 2 de noviembre de 2008

CONFLICTOS ABIERTOS Y CONSTRUCCIÓN COLECTIVA - 31 de octubre a 2 de noviembre‏





Del viernes 31 de octubre al domingo 2 de noviembre desarrollará en Embalse, Córdoba, el Encuentro Nacional 2008 del Colectivo Ciudadanía. Más de doscientos dirigentes de organizaciones sociales y espacios de articulación política de todo el país se reunirán para debatir en torno al tema Proyecto de país y acción política. Conflictos abiertos y construcción colectiva. Por una Argentina con democracia y justicia social.



El Colectivo Ciudadanía (www.ciudadania.org.ar ) es una plataforma de acción que involucra a organizaciones sociales, grupos y movimientos de Buenos Aires, Catamarca, Chaco, Formosa, Jujuy, La Rioja, Mendoza, Misiones, Salta, Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán. Para este encuentro se contará con el aporte pedagógico de la educadora popular de la brasileña María Valeria Rezende, titular de la Escuela de Formación Quilombo dos Palmares (EQUIP), institución que desarrolla una amplia tarea de formación dirigentes y educadores populares de los nueve estados del Nordeste de Brasil (más información abajo).



Se contará también con la presencia y el aporte de Nacho Celaya Pérez, Director General de Participación Ciudadana en el Departamento de Presidencia del Gobierno de Aragón, España (más información abajo).



Las organizaciones trabajan territorialmente en articulación con otros actores, entre ellos ámbitos estatales, de cara a promover políticas públicas democráticas, consistentes y eficaces, con un énfasis especial en el tema de la distribución de la riqueza, entre otros. Sostienen, además, en las provincias mencionadas una red de 20 “Escuelas de Ciudadanía” (ver mapa), una de las iniciativas con mayor desarrollo del Colectivo Ciudadanía, apuntada a la formación de dirigentes desde las organizaciones sociales.



El encuentro se desarrollará bajo una mirada de educación popular, con una lectura colectiva de la etapa política, social y económica del país. Se construirán además, líneas de acción y criterios comunes para profundizar la articulación nacional de cara a la intervención políticas públicas democráticas y distributivas.



Para más información y concertación de notas o entrevistas:

comunicacion@colectivociudadania.org.ar



011-4342-0869



Contacto de prensa:

011- 155-6029873 (Pablo Donadio)



www.ciudadania.org.ar





Información sobre invitados:
María Valeria Rezende:

María Valeria Rezende empezó a militar en la JEC en Brasil a los 13 años, y fue dirigente nacional del movimiento desde 1962 hasta finales de 1964.

Participó de la planificación y entrenamiento de los estudiantes para el Plan Nacional de alfabetización que era dirigido por Paulo Freire, basado en su metodología, y abortado por el golpe de militar brasileño. Es religiosa desde 1965, y desde entonces se ha ocupado casi exclusivamente de educación popular, en un sentido más amplio; primero en comunidades de la periferia de Sao Paulo y con la oposición sindical clandestina de obreros metalúrgicos. A principios de 1989 pasó tres meses en Chile estudiando y trabajando con Paulo Freire, que en aquel tiempo trabajaba en el ICIRA (reforma agraria del gobierno Frei), y acababa de escribir Pedagogía del oprimido.

En 1971 partió al exilio, trabajando en Europa, Argelia, EEUU y México. Volvió en el final de 1972 directamente al Nordeste de Brasil y trabajó en el sertão. Desde entonces, ha vivido en el Nordeste, hasta 1987 en el medio rural, haciendo sobre todo educación sindical y formación político-social de comunidades eclesiales de base. En 1981 creó el Servicio de educación popular de la Diócesis de Guarabira (SEDUIP), hoy autónomo y todavía muy activo. En 1987 la Escuela de Formación Quilombo dos Palmares (EQUIP), para dirigentes y educadores populares de los nueve estados del Nordeste brasileño.

Rezende ha escrito mucho para el medio popular en leguaje “democrático” (pedagogía, historia, sociología, economía) y también ficción (cuentos y novelas).. Su libro de Cuentos Vasto Mundo y su novela O voo da guará vermelha (editada por Alfaguara en español como “El vuelo del Ibis escarlata”) se han instalado como una referencia en la literatura del nordeste y de todo Brasil. También ha formado educadores populares y organizado seminarios de sistematización de experiencias y reflexión sobre educación popular en Cuba, Haití, Nicaragua, Honduras, México, Italia, USA, Francia, Timor, África del Sur, Canadá, Guatemala, entre otros.



AUDIOS DE CHARLA CON VALERIA REZENDE EN OCTUBRE DE 2008
www.colectivociudadania.org.ar/ciudadania/rezende.html



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Nacho Celaya Pérez :


Actualmente se encuentra ocupando el cargo de Director General de Participación Ciudadana en el Departamento de Presidencia del Gobierno de Aragón

Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales

Funcionario del Departamento de Educación y profesor de secundaria en la especialidad de Administración y Finanzas

Ha coordinado hasta la actualidad la Iniciativa Social de Mediación para los conflictos del Agua en Aragón

Miembro del Consejo de la Fundación Ecología y Desarrollo

viernes, 24 de octubre de 2008

BIENVENIDOS LOS LÍMITES - 6 de 6‏



Bienvenidos los límites
Parte 6 de 6

4. Brechas y límites (IV)
c. La brecha de la acción colectiva, de (presencia en el) espacio público y de construcción de actores
¿Quiénes, para qué, cuánto y en qué términos pudieron movilizarse en esta secuencia de conflicto "con el campo"? ¿Qué significado-peso en la relación de fuerzas tiene-tuvo-tendrá esta capacidad de movilización en próximas etapas? Hemos asistido más que a una lucha puntual por unos reclamos, a la dinámica por la cual un nuevo sujeto social (ese sujeto-abanico-de-sujetos-"en-torno-a"-el-campo) se constituye y hace su irrupción en la escena pública y en la arena política.
No casualmente, el puntal, el disparador, el "despunte" ha sido a partir de los "cortes de ruta": el "mismo" que generó la irrupción de ese "milagro sociológico" que fueron, de los ’90 para acá, los desocupados organizados.

Algunas cuestiones en torno a esto
1. ¿Qué espacios-ámbitos se ofrecen hoy para la constitución, la renovación o el fortalecimiento de actores políticos? ¿Cuántos escenarios y condiciones de este tipo aparecen hoy como disponibles para ampliar el panorama de los que pueden intervenir organizadamente en la disputa política y en el espacio público?

Durante los ’90, la dinámica de protestar-resistir-sobrevivir fue una de las que gestó actores (caldo de cultivo, por decirlo con una metáfora tendenciosa).

También, concurrentemente, "las víctimas" (o los deudos) se constituyeron en actores. ¿Desde dónde –desde qué espacios y posiciones– es posible hoy constituirse en actores políticos de cara a las disputas por la democratización y la distribución? ¿Por cuáles esquinas hay que doblar para pasar de ser actores sociales a ser actores políticos? ¿Quién ofrece visibilidad, organización, discurso, recursos, objetivos, conducción, símbolos para esto?
Dentro del campo propio de las organizaciones (articulación interinstitucional, inter-movimientos, intersectorial, escalamiento), dentro de esos procesos organizativos y de constitución de actores que las propias políticas públicas producen o facilitan (en ese sentido, si se me permite el exabrupto, un “clientelismo” bien entendido sería uno que traduce la distribución de recursos en una redistribución de las lealtades, y la transformación de ese nuevo patrón de circulación de lealtad y adhesión en fuerza legitimadora de nuevos vínculos políticos y relaciones de fuerza) y en la acción conjunta desde ámbitos estatales, sociales y políticos. (13 )

2. ¿Cómo combinar mayores niveles de articulación de lo que ya hay con procesos de mayor organización y articulación de lo que todavía está disperso o todavía no está constituido como actor?
Junto con esto, y siguiendo un camino inverso: ¿no será necesario detectar las dos, tres o cinco dinámicas de reproducción de la fragmentación que siguen, en diferentes niveles del funcionamiento de la sociedad, funcionando con la misma fluidez de los ’90, aún en un escenario donde todos decimos que queremos hacer otra cosa? ¿No nos encontramos acaso con muchas situaciones y muchos actores que reproducen lo que combaten, en lo que a fragmentación se refiere?
Como contrapartida, otra vez, y en la misma línea, amerita detectar las tres o cuatro dinámicas o nudos de: a. articulación mayor; b. ampliación de los sectores organizados y con capacidad de participación que se ven en este tiempo ("buenas prácticas" si se nos permite una expresión traída del mundo oenegeístico) y poder amplificarlas y difundirlas, tomarlas como ejes y criterios diseminados en varios sectores para poder decir, de acá a un tiempo, “tenemos mayores niveles de consistencia organizativa y de capacidad de coordinación”.

3. Las acciones construyen actores. Viendo las características de la etapa , los modos de resolución y salida de la crisis de 2001 y considerando los modos de construcción que se desprenden de nuestra historia política, la acción de política pública, la intervención pública del estado "contada" (14 ) de manera propia por el gobierno tiene una capacidad de organización, de formación (de "dar forma") que ninguna movilización social puede parangonar en este momento. "Un Estado que organice a la sociedad" es una frase malévola a oídos republicanos y liberales. Pero, como es claro para muchos, puede ser y es una posibilidad democrática real si estamos dispuestos a ver con nuevos ojos los roles de los actores y los funcionamientos posibles de nuestra sociedad en una etapa en que hay que sacarse la mochila de viejos dogmas (no tanto los de los populismos de otrora, mucho más y más bien los del neoliberalismo novedoso e innovador). Un Estado experimentador, organizador, generador de articulación y movilización a través de políticas públicas que politicen lo público y "publiciten” lo político, puede ser –será– indispensable para construir la fuerza social necesaria para dar las batallas que hay que dar. Poco vale esperar la unidad o la superación de la fragmentación de la sociedad civil. La sociedad civil no está fragmentada. Es la fragmentación. No se trata de alentar un estatalismo unicista e invasivo. Se trata de ver qué se puede y se debe trabajar en términos organizativos desde todos los campos y herramientas democráticas que hay. Allí, el Estado es sencillamente central, por estructura, posibilidades e historia. La política pública y el aparato estatal nuevamente presente y reapropiado por parte de quienes puedan defender los intereses de los sectores populares son un ámbito catalizador, amplificador y posibilitador de todos los otros espacios y herramientas. En síntesis: las políticas públicas son un ámbito y una herramienta central de politización.

Ahora bien, además de los programas y políticas aparece una cuestión: los agentes estatales. Sus burocracias, sus tecnocracias y sus dirigencias propiamente políticas. En esta etapa, dirigentes sociales y políticos de diverso signo han accedido a ocupar puestos, sobre todo en los dos últimos campos (como técnicos, como funcionarios políticos). A ellos, y a las fuerzas que los sostienen, les cabe una responsabilidad central en este desafío. Y unas posibilidades a cuya altura deberán estar, hoy y mañana.

4. Participación y confianza. Uno ya no sabe a esta altura si decir que hace falta o que es deseable mayor participación. En particular porque toda la década de los ’90 prodigó participacionismo al tiempo que exclusión. Quizás hay que hacer un corrimiento en la mirada y en los términos. Hace falta y ojalá sea posible más participación efectiva, con "consecuencias": real, si vale el término. Pero hace más falta aún construir confianza de la gente común –esa que no participa, que no participará, no puede participar mucho porque tiene que vivir, no podrá ser militante porque no tiene o no tendrá el talante para ello; porque, también aquí, no contamos con muchos modelos disponibles de militancia más o menos compatibles con una vida vivible promedio ...y probablemente no los vamos a poder inventar en los próximos 5, 6, 10 años–. Confianza, decía, y adhesión y legitimidad, para esa gente que sin participar puede y necesitamos que se sienta parte y que tome partido por un proyecto de país, un modo de ser y hacer sociedad. La función de los que efectivamente "participamos" es lograr que esa parte se sienta parte... y no siempre nuestros modos de participar "toman partido" de manera efectiva por eso. Construir confianza es una tarea de los gobernantes y de los dirigentes, que funciona si se apuntala con mediadores y mediaciones efectivas.

5. Dónde, cuándo, quiénes, cuántos, cuáles, por qué y para qué sentirse parte (una parte, un órgano; organizar es "dar órganos") hoy y aquí; a partir de qué medidas, sostenidos con qué palabras, vivenciando qué momentos, dando sentido a qué interacciones: construir fuerza política en el espacio público invita y exige a revisar eso otra vez, de fondo, llanamente, sin basismo de militantes, y con más base de interpelación a lo cotidiano de aquí y ahora. La inversa también vale: cómo hacer para que los que en este escenario han tomado partido, puedan además, ser, hacer y sentirse parte de una construcción política. Esfuerzos diferentes, necesarios ambos, plausibles parcialmente. Indispensables.

***

Después de “el conficto”, asumir la conflictividad. Con el desafío profundo de hacer más inteligible el conflicto, para hacer las luchas más inteligentes. Para hacer la política más vivible, más pensable, más factible, más entusiasmante. Más de este mundo en el que, a cada momento, hay que entusiasmarse, para superarlos, diciendo: bienvenidos los límites.

Néstor Borri / nestorborri@nuevatierra.org.ar *

13. Desde el Colectivo Ciudadanía venimos reflexionando sobre esta “topología” de los “desde dónde” construir sujetos y procesos populares. Una versión de este “mapa en movimiento” se puede ver –en proceso de afinación– en wwww.ciudadania.org.ar/ruedas

14. Contada: por cuenta de, contando con, dando cuenta de, relatada, cuantificada...

* Coordinador del Colectivo Ciudadanía. Director de Formación del Centro Nueva Tierra.

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